Casa de vacaciones, casas de huéspedes, campings, hoteles, ocio, atracciones, entretenimiento, gastronomía, a comprar, castillos, jardines, ... para vacaciones inolvidables o para establecerse en Dordogne-Périgord
Erase una vez...
Périgueux se narra como un cuento, escrito desde hace más de dos mil años, una historia sin fin
que los habitantes de la ciudad siguen tejiendo para hacer de esta villa una capital de Périgord,
arraigada en las ricas horas de su pasado, y abierta al gran viento de la vida. Pasado-presente:
las idas y vueltas de la historia en marcha trazan los contornos de la ciudad del mañana y el
desarrollo urbano iniciado en el marco de Périgueux 2010 intenta integrar la ciudad en una
línea continua.
El Périgueux de ayer y el de hoy se leen – y se ligan – al filo de sus barrios, a la vuelta de una esquina, de un bloque de pared.
Así se puede uno desplazar simultáneamente en el tiempo y en el espacio.
Place Saint-Louis y
Cathédrale Saint-Front,
2 sitios emblemáticos de la ciudad de Périgueux
El visitante encuentra su sitio en la escena veraniega: festival del mimo, Mimos (comienzo de agosto),
mercados nocturnos, Macadam jazz, concurso de canto de la Truffa de plata, juego de Órganos, Expoesía,
Músicas de la Nueva Orléans en Périgueux (15 de agosto), descubrimiento de los jardines en bicicleta,
visitas nocturnas con farolas, etc.
Périgueux palpita también a lo largo del año como el
corazón vivo de Périgord: festival Sinfonia (septiembre),
Salón Internacional del Libro Gourmand
(noviembre, los años pares), mercados de carnes grasas con premios y animados (noviembre a marzo);
Carnaval y Floreales (en primavera). Sólo falta usted para saborear estas pequeñas dichas sin cesa
renovadas, y para descubrir a la salida de Périgueux, el conjunto de los paisajes y sabores de
Périgord.
Cerca de la torre de Vésone, el museo Vesunna, testimonio del pasado antiguo de Périgueux
Tras la visita al museo galorromano Vesunna, testimonio del pasado antiguo de la villa, pero también de su modernidad, gracias al
arquitectura de Jean Nouvel, el paseante orienta sus pasos hacia el barrio medieval para recorrer las frescas callejuelas y bocacalles
de Puy-Saint-Front, al pie de la catedral, inscrita por UNESCO en el patrimonio mundial, dentro del marco de los caminos de Santiago
de Compostela. Alrededor de la calle Limogeanne está reunido un rico patrimonio Renacentista, la edad de oro de Périgueux. El Museo
de Périgord pone en escena sus múltiples tesoros: prehistoria, etnografía, Bellas Artes...
Villa de Arte y de Historia, Périgueux se brinda así a su visita y estos viajes a través del tiempo, diurnos o nocturnos, permiten
comprender la ciudad, pero no bastan para conocerla: para ello hay que abrirse a sus gentes, salir a recorrer los mercadillos de
mil fragancias y colores combinados, dar un paseo a orillas del Isle y seguir un itinerario gastronómico por el país de las buenas
mesas... Pequeñas dichas que le permitirán descubrir y, sobre todo, amar esta hermosa población.